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Entornos atex. Medidas de seguridad básicas

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La legislación vigente obliga a los empresarios a adoptar medidas preventivas, así como a establecer un protocolo de actuación en caso de accidente, en aquellas zonas denominadas ATEX (Atmósferas Explosivas).

No son pocas las industrias que se tienen que acoger a dicha directiva, y las atmósferas potencialmente explosivas resultan más habituales de lo que podría pensar a priori, es por ello que es conveniente establecer una serie de criterios que se enumerarán a continuación.

En primer lugar debemos delimitar aquellas zonas en las que es posible eliminar la atmósfera explosiva y aquellas en las que no, para evaluar los riesgos asociados, y en última instancia, establecer los protocolos de actuación adecuados en caso de accidente. Para ello se debe a su vez delimitar estas zonas por secciones definidas en función de la peligrosidad y riesgos derivados: 0, 1, 2 por gas-vapor de niebla y 20, 21, 22 por polvo.

Para convertir una estancia potencialmente peligrosa en una zona libre de ATEX debemos analizar en primera instancia los productos ininflamables que se emplean y sustituirlos, si fuera posible, por unos que no lo sean. En caso de que no fuera posible eliminarlos en su totalidad se minimizará el riesgo de la forma que sea posible, empleando productos menos inflamables, por ejemplo.

Extraer el granulo de la estancia es otra forma de eliminar prácticamente el riesgo, pero si no fuera posible habría que intentar que el granulo que se forme sea de un tamaño mayor para minimizar la probabilidad de formación de una atmósfera explosiva. También se pueden evitar las nubles de polvos usando productos humectantes.

Existen zonas críticas de concentración y podemos valernos de las nuevas tecnologías para controlar que el rango baile entre parámetros tolerables, y así poder establecer las medidas necesarias en el lugar adecuado y el momento adecuado.

La inertización del aire constituye probablemente la técnica más moderna para evitar la creación de una atmósfera explosiva. Consiste en inyectar en el aire sustancias inertes gaseosas o pulvurentas (en función de nuestras necesidades).

Contando con una buena refrigeración, una limpieza correcta y continua de las instalaciones, así como un mantenimiento correcto y al día de la maquinaria, podremos también reducir drásticamente las probabilidades de accidente.

Por supuesto todos los equipos de protección y prevención deben contar con el certificado CE y EX que asegura su efectividad y legalidad dentro de la Unión Europea, es por ello que siempre debemos recurrir a proveedores de confianza.

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